Muchas son las personas que trabajamos o pasamos mucho tiempo de pie, y al final del día nuestras piernas y pies se resienten.

Acumulan cansancio, líquido y tensión, haciendo que no podamos descansar bien por la desagradable sensación de molestia e incluso hormigueo.

No hace falta tener ninguna patología del sistema venoso para tener estas sensaciones, pero si encima tenemos un sistema circulatorio de retorno deficiente, esto hace que nuestros síntomas aumenten, tardando incluso más en desaparecer si no lo ayudamos con algo externo.

Caminar habitualmente, tomar infusiones de algunas plantas diuréticas o incluso beber abundante agua, nos puede ayudar a paliar este malestar.

Pero lo que sin duda dejará nuestras piernas mucho más ligeras y sin ninguna sensación de pesadez es un buen masaje piernas cansadas.